15 diciembre 2009

La política del enroque

enroque03Un articulo en El País de uno de los asesores más próximos a Zapatero, Jose Andrés Torres Mora, demuestra claramente la política del enroque en la que se encuentra anclado el Ejecutivo: la movilización de los internautas es un asunto partidista, son gente a sueldo de otros partidos, o de las empresas de telecomunicaciones, o de algún oscuro contubernio judeomasónico, y el único problema es que o no han entendido el tema bien, o lo malinterpretan a propósito.

Como ya demostró aquel senador con sus ataques ad hominem, lo importante no es lo que pone la ley, sino lo que nos quieren convencer que pone. Que la ley sirva lo mismo para cerrar a patadas una página web cualquiera sin intervención de órgano judicial alguno que para perseguir cosas que los jueces afirman que no tienen que ser perseguidas es algo que no tiene la menor importancia para la camarilla de palmeros que rodean a un presidente completamente desnortado en temas relacionados con la red… “la propiedad intelectual hay que protegerla… (larga pausa) … porque sino, nos quedaremos sin ella”, es todo lo que acertó a decir al respecto.

El gobierno se ha tomado esto de Internet como algo contra lo que hay que luchar con las armas de siempre: por ahora, déjalo dormir, que vienen las vacaciones y ya se les olvidará. Donde dijimos que se modificaría, que no se modifique nada: ¿para qué, si ya no están movilizados? Que el anteproyecto llegue a trámite parlamentario, y ahí, en nuestro terreno, ya veremos. El gobierno del pueblo, sin el pueblo, triste remedo de lo que se supone que debe ser una democracia: un grupo de interés cuela una disposición final de tapadillo en un anteproyecto, y ahí se queda. ¿Cómo luchar contra el aparentemente omnímodo poder de un lobby, cuando parece que el lobby lo forma el propio gobierno?

Quince días, un manifiesto y un consejo de ministros después, la disposición final del Anteproyecto de Ley de Economía Sostenible sigue donde estaba, intocable, exactamente igual que cuando la Coalición de la SGAE lo coló ahí. Que una ministra de cultura te reciba, que un presidente diga que se cambiará lo que haya que cambiar, que un ministro de justicia diga que solo la autoridad judicial puede cerrar webs, que el tema esté en abierta contradicción con la Constitución… todo da igual: política del enroque, política del gesto, política del apaciguamiento, del “déjalo estar que ya se les pasará”.

Nos despertaremos un día, y esto será como China.

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14 diciembre 2009

Mentiras

bolsa-de-dinero¿Qué pasa cuando, tras haber planteado modificaciones de leyes que vulneran los derechos fundamentales, persecuciones, batallas dialécticas que criminalizan e insultan a más de la mitad de la población y peticiones de protección a los políticos, resulta que al final, todo estaba basado en una enorme mentira? ¿Cómo debemos reaccionar los engañados, que van desde la sociedad en general hasta los políticos en particular, ante la increíble avaricia de quienes no han dejado de ganar dinero a espuertas, pero se echan a la calle para denunciar que se mueren de hambre?

Las cifras no dejan lugar a dudas: la recaudación de la taquilla estadounidense bate récords históricos. No solo ocurre en Estados Unidos, país en el que por cierto es igual de fácil y de habitual descargarse una película de lo que lo es aquí a pesar de las persecuciones sumarias de la RIAA y la MPAA… en España también ocurre: la taquilla española logra la mayor recaudación de su historia. En España es incluso peor, porque tenemos que ver todavía más y más insultantes mentiras: a Rosario diciendo que se muere de hambre, y a Aute y  a Loquillo diciendo estupideces sobre que la música se habrá acabado en cinco años, como si no fuese inmediato ver que en los más de diez años que llevamos desde que se popularizó el P2P, tenemos más y mejor música que nunca y los creadores ganan además más dinero que antes.

En realidad, todo es mentira: ¿España dentro de los países con mayores índices de descargas del mundo? Radicalmente falso. Tal acusación se basa únicamente en el sesgadísimo informe que Promusicae genera todos los años, absolutamente plagado de falsedades, y que es utilizado por las sociedades de gestión españolas para denunciar ellas mismas a España ante la IIPA, para conseguir que dicha entidad sitúe a nuestro país en supuesta situación de riesgo en el Informe 301 y, gracias a la amenaza de sanciones – repetimos, basadas en mentiras – se puedan negociar condiciones más ventajosas en el mercado interior. Un informe producido en España, con un nivel de detalle sobrecogedor, y que no es más que una manera de iniciar una pescadilla que se muerde la cola: son las entidades de gestión españolas las que denuncian a España con mentiras ante organismos internacionales, y éstos los que presionan para que la situación en España – falsa – sea corregida legislativamente, intentando así obtener un entorno más propicio a los intereses de dichas sociedades de gestión españolas y sus asociados. ¿Ha investigado alguien cuáles son las fuentes de esos informes? En tecnología, eso se llama una referencia circular.

Todo es mentira. El nuevo entorno en el que las descargas forman parte del panorama habitual no llevan a esas supuestas pérdidas millonarias que nos han querido vender, sino que atraen a público nuevo y proporcionan nuevas oportunidades a quien las quiere aprovechar. Como en todo cambio, se generan amenazas y oportunidades, pero algunos pretenden seguir el camino fácil: protestar para intentar absurdamente negar el progreso y la evolución. La presión de los que no quieren enterarse – o mejor, de los que se enteran demasiado bien – está amenazando con coartar la neutralidad de la red y con conseguir obstaculizar el P2P en países de todo el mundo, apoyándose en los intereses de un tercer actor: las empresas de telecomunicaciones, que prefieren vender conexiones que solo son utilizadas en una parte ínfima de su capacidad.

No, ni las pérdidas son millonarias, ni el P2P es una lacra, ni hay un “gratis total”, ni es imposible ganar dinero en el nuevo entorno. Todo son tópicos, lugares comunes y mentiras contra las que tenemos que luchar, en las que tenemos que formar a políticos, ciudadanos, periodistas, a todos, si queremos que nuestra red siga siendo lo que es hoy: el mayor vector de libertad y progreso creado en la historia de la humanidad. En el fondo, hablamos de cosas que, cuando las examinemos dentro de unos cuantos años, nos parecerá estar revisando la historia de la Inquisición Española: codicia, inmovilismo, conspiraciones y mentiras. Muchas mentiras.

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13 diciembre 2009

El cierre de Napster, diez años después

napster-logoEl pasado día 7 de diciembre se cumplieron diez años de la denuncia de la RIAA a Napster en los juzgados federales de San Francisco, que terminó con el cierre del servicio y la exigencia de multimillonarias sumas a la alemana Bertelsmann, identificada como última propietaria del servicio tras haber adquirido sus activos el 17 de mayo de 2002.

Los hechos son los hechos, y sus consecuencias son por todos conocidas: la denuncia a Napster y el descomunal ruido mediático que conllevó proporcionaron al servicio una enorme popularidad, y su cierre dio origen a la aparición de una infinidad de clones, cada vez más perfeccionados, cada vez más distribuidos y anónimos, hasta llegar a la situación actual. Pero, haciendo un poco de tecnología-ficción… ¿Qué habría ocurrido si la reacción de las discográficas con respecto a Napster hubiese sido diferente?

Imaginemos por un momento que las discográficas, en lugar de haberse lanzado en una desenfrenada carrera de denuncias, hubiese meditado un poco acerca de las posibilidades del servicio. Pensemos, por ejemplo, que hubiesen decidido adquirir una participación en Napster, condicionada a un esquema de pago razonable: al eliminar de la cadena de valor cuestiones como la selección, el soporte, la distribución, parte del marketing, etc., el precio de cada canción podría haberse situado en, por ejemplo, unos diez o quince céntimos, tal vez menos. Al no haber alternativas en aquel momento a Napster, el servicio habría adquirido una gran notoriedad: no solo permitiría a las discográficas dinamizar su enorme fondo de catálogo entonces prácticamente inactivo, sino que habría disminuido sobremanera el incentiva para el desarrollo de nuevos servicios. Posiblemente, el hueco de mercado existente entre canciones muy baratas y canciones gratuitas habría sido con el tiempo aprovechado por algunos competidores, pero estos servicios llegarían cuando la escala de Napster fuese ya muy grande: los servicios gratuitos tendrían una importancia casi marginal y serían utilizados en su gran mayoría por personas que en ningún caso habrían adquirido dichas canciones por la vía regular. Para la gran mayoría de clientes, un precio bajo sería suficientemente disuasorio como para no ver la necesidad de buscar alternativas gratuitas.

Cabe pensar que, ante una situación así, una alternativa como el iTunes de Apple, aparecido en enero de 2001, habría tenido que competir con Napster por el mercado, y que lo habría hecho seguramente al estilo Apple, proponiendo un esquema de usabilidad y experiencia mejor para el cliente. En cualquier caso, Apple habría encontrado al otro lado a unas discográficas que no intentarían lastrar iTunes con precios calculados para mantener su rentabilidad anterior (la que tenían cuando la cadena de valor era larga, cara y compleja). En el panorama de la oferta musical, tendríamos dos competidores: Napster, por un lado, y iTunes por el otro. Posiblemente, la propia Napster habría además evolucionado hacia sistemas freemium basados en suscripción y streaming, al estilo de la actual Spotify pero con un precio razonable en su versión premium, que cubrirían asimismo una determinada parte del mercado.

A día de hoy, la música tendría un precio muy bajo, posiblemente se habría reingenierizado la estructura de márgenes, pero las actitudes negativas del grueso de la sociedad hacia las discográficas y las entidades de gestión, en su gran mayoría, no existirían. La música en directo habría sufrido un incremento de popularidad similar al que hemos vivido: al incrementar el alcance de la música grabada, la base de usuarios aumentaría, y el porcentaje de éstos dispuestos a acudir a un concierto se incrementaría: muchos artistas escogerían reducir los precios de su música en la red para así facilitar una llegada a más personas y ganar popularidad más rápido o congregar a más personas en sus directos. Seguramente, existirían diversas estrategias vinculadas a lanzamientos de nuevos artistas, consolidación de otros, o explotación de la popularidad masiva de otros, dando lugar a un ecosistema rico y diverso de posibilidades.

¿Pudieron las discográficas haber manejado la evolución de su futuro un poco mejor? A la vista de las circunstancias actuales, no cabe duda que la respuesta es afirmativa (pocas situaciones se nos ocurren peores que la actual). ¿Cuál fue el obstáculo real? Negarse a aceptar que gran parte de su estructura ya no era necesaria, y que debían readaptarse para responder a un mundo nuevo, en el que no todos los clientes estaban todavía, pero al que sin duda llegarían más tarde o más temprano (más rápido todavía si las propias discográficas colaboraban en ello). En su lugar, decidieron atacar la alternativa, enrocarse en sus estructuras y márgenes, y luchar con todos los medios posibles contra la evolución de la tecnología y el progreso. Nunca, en ningún momento de la historia, los que se opusieron a la tecnología consiguieron detener el progreso de ésta. A la vista está.

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12 diciembre 2009

El extraño caso de Friendster: vendido por cien millones

friendster-abramsJonathan Abrams fundó Friendster en el año 2002 en Mountain View, California, con la idea de proporcionar un sitio donde las personas pudiesen reproducir sus relaciones sociales, iniciar relaciones nuevas, intercambiar mensajes y fotografías, y complementar en la red una parte importante de su vida social. El desarrollo de Abrams es considerado por muchos el nacimiento de uno de los fenómenos más importantes del siglo actual: las redes sociales.

En marzo de 2003, Friendster inició sus actividades, y generó una gran atención. Más de tres millones de usuarios en los primeros meses de actividad, artículos y portadas en las revistas más importantes, reportajes y entrevistas de televisión… A finales de ese mismo año, la empresa recibió una oferta de adquisición de Google: treinta millones de dólares en acciones, que fue declinada. Esa oferta, considerando la evolución del precio de las acciones de Google, representaría hoy más de mil millones de dólares.

El número de usuarios de Friendster fue creciendo rápidamente. Sin embargo, ocurrió algo que no estaba previsto: su uso empezó a crecer de manera cada vez más pujante entre adolescentes asiáticos en países como Filipinas, Indonesia, Malasia o Singapur, sometido a dinámicas virales completamente incontrolables. La globalidad de la web hizo que los patrones de uso de Friendster fuesen centrándose cada vez más en esa región, mientras en el mercado estadounidense y global iba perdiendo empuje a manos de nuevos entrantes como MySpace y Facebook. El fenómeno se ha repetido en otras ocasiones, como en el caso de Orkut con Brasil e India. Tras unos pocos años, la excepción que parecía coyuntural había tomado completamente carta de naturaleza: en la actualidad, Friendster tenía unos ciento quince millones de usuarios registrados, sesenta y un millones de usuarios únicos al mes, y más de diecinueve mil millones de páginas vistas. De ese tráfico, aproximadamente un 90% provenía del sudeste asiático. Los jóvenes asiáticos consideran Friendster su principal forma de contacto con sus amigos, para su expresión personal, compartir noticias y fotografías, música, juegos, etc. tanto en sus ordenadores como, de una manera especialmente activa, en sus teléfonos móviles. En Agosto de 2008, tras comprobar la imposibilidad de llevar la contraria a las dinámicas sociales, Friendster nombró CEO a Richard Kimber, un ex-Googler, y trasladó sus oficinas centrales a Sydney, Australia.

Finalmente, ayer se anunció la venta del 100% de Friendster a la empresa malaya MOL Global por un total de cien millones de dólares. La cantidad supone una valoración por usuario muy inferior a los $24 de MySpace pagados por News Corp. o los $22 de Bebo desembolsados por AOL, y por supuesto muy inferior a los más de $240 que Microsoft supuestamente pagó por usuario de Facebook (digo supuestamente porque esa transacción, obviamente, no buscaba el control de la compañía ni tiene sentido extraer una valoración por usuario, sino que respondía a otras razones), y ha sido interpretada por la mayoría de analistas como el fruto de no haber vendido en el momento en que debió hacerlo. A día de hoy, Friendster ya no es una empresa norteamericana ni con ambición global: es una empresa de Malasia con proyección en otros países del sudeste asiático, poniendo fin a uno de esos casos que cuento habitualmente en clase para demostrar que las dinámicas sociales son completamente imparables, y que es una tontería intentar llevar la contraria a tu base de usuarios.

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11 diciembre 2009

Entrevista en Enterprise Globale

Coincidí en el EBE con Jean-Yves Huwart, blogger y periodista económico belga, y aprovechó para hacerme una pequeña entrevista para Enterprise Globale sobre temas relacionados con tecnologías, eficiencia y productividad en las empresas. Entrevista en inglés, texto en francés.

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?Aumentando la realidad?, en mi columna de Expansión

En mi columna de Expansión de esta semana, titulada “Aumentando la realidad“, intento acercar el concepto de realidad aumentada a una audiencia general mediante la analogía de “proyectar sobre el otro lado de la pantalla la enorme abundancia de información existente en Internet”, y utilizando como ejemplo la reciente presentación de Google Goggles.

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10 diciembre 2009

Reunión con el Partido Popular

En nuestro programa de reuniones con las diversas fuerzas políticas del arco parlamentario fuimos recibidos hoy por el Partido Popular, en su sede de Génova, 13. Acudimos varios de los que originalmente estuvimos en la reunión en el Ministerio de Cultura, y algunas personas más tanto por nuestra parte como invitadas por el partido. Por el partido, Esteban González Pons, Jose María Lassalle, Carlos Floriano, y varios responsables y asesores en temas relacionados con la red. El PP fue el primer partido que se interesó por reunirse con nosotros: nos llamaron por teléfono media hora antes de que entrásemos en la reunión con la ministra el pasado jueves y propusieron que fuésemos a Génova nada más salir del Ministerio, invitación que decidimos declinar porque al haber sido convocada la otra reunión de un día para otro, muchos de los que estaban en ella no podían acudir.

La reunión de hoy, como la de ayer en Izquierda Unida, tuvo un tono general agradable y relajado: mucho diálogo, e intercambio constante de preguntas: Esteban no pretendía simplemente explicarnos la postura del partido con respecto a este tema, sino también pedir nuestra opinión en algunos temas específicos.

La postura definida por Esteban González Pons es de oposición plena tanto al cierre como al bloqueo de páginas web sin intervención de un juez. Esteban hizo referencia a su preocupación con respecto a las palabras del presidente del gobierno con respecto a que “no se cerrarán páginas web”, puesto que podía implicar que “no se cerrarían, pero sí podrían ser bloqueadas”, en alusión a una actitud que equipararía a España con países como China o Cuba. Además, afirmó que el escenario más probable era, en este momento, que el gobierno modificase el anteproyecto en el consejo de ministros porque sino sabía que sería rechazado en el trámite parlamentario, pero que si no se modificaba o las modificaciones no eran suficientes, el Partido Popular se opondría hasta el punto de llegar al recurso de inconstitucionalidad si era preciso.

También dejó claro que la propiedad intelectual y los derechos de autor deben ser respetados tanto dentro como fuera de la red, en la misma medida, y sin necesidad de desarrollar legislación específica para la red: la red es una parte más de nuestra vida, de la vida normal de las personas, y debe estar sometida a las mismas leyes que rigen fuera de ella, que ya protegen suficientemente los derechos de autor y la propiedad intelectual. En el caso de Internet, afirmó que lo que había que hacer era dotar de medios tecnológicos adecuados a jueces y Juzgados (frase que yo interpreté de manera errónea como que proponía el uso de medidas tecnológicas de protección y asocié con el DRM, lo que me llevó a escribir esta actualización en Twitter que fue rápidamente recogido por El País… los problemas del directo).

Además, manifestó el malestar del partido por el intento de colar de mala manera una disposición cómo ésta, una actitud de hurtaba al Parlamento la posibilidad de abrir un gran debate que revisase el concepto de propiedad intelectual (ante lo que yo contesté que antes de ese gran debate era preciso neutralizar el “acceso privilegiado” que las entidades de gestión tienen al gobierno, dado que si no se hacía, ya sabíamos lo que iba a salir de él). En este punto se abrió una interesante conversación acerca de la situación actual, la manera en que la SGAE controla ya no el monopolio, sino el auténtico “contubernio” de los derechos de autor, y porqué dicha situación era problemática para todos los implicados y para el progreso en su conjunto.

El punto más confuso de la reunión fue cuando preguntamos al Partido Popular por la coherencia de mantener esta postura frente al sentido de su voto en el Parlamento Europeo hace pocas semanas con respecto al Paquete Telecom: en este punto, Esteban hizo referencia a la votación que se produjo en Mayo, y comentó que tras comprobar el Partido que los pactos previos implicaban una pérdida de garantías, rectificó el sentido del voto esa misma tarde, una posibilidad que existe en el Parlamento Europeo. Sin embargo, la pregunta iba referida a la votación de hace escasas semanas, no a la de Mayo, lo que provocó la confusión y que, al ponerlo en Twitter, algunas personas tuviesen el buen detalle de enviarnos a algunos asistentes el vínculo a los resultados de esa última votación, para que pudiésemos estar plenamente documentados (esto de que en una reunión le ayuden a uno desde fuera es todo un punto :-) Al solicitar de nuevo las aclaraciones correspondientes y aclarar que nos referíamos no a la votación de Mayo, sino a la última, la postura quedó mucho más clara: en ese caso, la votación del Partido Popular había tenido en cuenta que la redacción era completamente garantista y llegaba hasta el punto máximo que podía llegar sin invadir competencias de los estados miembros (de hecho, el voto del PP fue idéntico al emitido por Christian Engström, el eurodiputado del Partido Pirata sueco).

Una reunión que resultó muy interesante y productiva: más de dos horas de conversación rica y fluida, tocando numerosos temas relacionados con la gestión de derechos de autor y la propiedad intelectual. ¿Mi impresión? Que hablar de estas cosas ante los líderes de los partidos siempre es positivo: nos permite explicar claramente las posturas, y desmontar falacias y malas interpretaciones, algo que creemos que puede llegar a ser sumamente útil tanto de cara al objetivo actual, la retirada de la Disposición Final del Anteproyecto de Ley de Economía Sostenible, como para ese futuro gran debate de revisión de la propiedad intelectual y los derechos de autor que posiblemente acabemos teniendo.

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