Me llamó Enrique Rodríguez, de Expansión & Empleo, para preguntarme sobre la interacción entre escuelas de negocio y web social, y ha incluido algunos de mis comentarios en su artículo titulado “Las escuelas de negocio pescan con red 2.0″, que se publicó el sábado con Expansión y el domingo con El Mundo.
(Enlace a la entrada original - Licencia)13 septiembre 2010
12 septiembre 2010
Smartphones y vuelta al cole
La vuelta de los jóvenes al colegio esta temporada plantea desde el punto de vista tecnológico un escenario diferente al que dejaron al final del curso pasado: mientras lo habitual era ver en este segmento de público terminales móviles de gama baja, ahora me detalla mi Departamento de Seguimiento de Tendencias en Adolescentes (traducción: me cuenta mi hija :-) cómo la escena habitual ahora a la salida de las primeras clases no es ni más ni menos que la exhaustiva circulación entre los jóvenes del PIN de sus nuevas BlackBerry. La BlackBerry Curve 8520 es el primer smartphone que consigue romper de manera masiva la barrera habitual de precio de este tipo de terminales en este segmento de público, que tradicionalmente se había mantenido al margen de fenómenos como el boom de iPhone o Android debido al elevado precio de terminales y tarifas de datos asociadas a los mismos.
La cuota de mercado de RIM en smartphones siempre ha sido importante, pero tradicionalmente no estaba asociada al mercado joven, que veía a la marca como aburrida y asociada a una imagen de público mayor. Sin embago, la penetración del dispositivo de RIM entre los jóvenes ha experimentado un crecimiento importantísimo, debido a una muy bien gestionada combinación de factores:
- Nuevo modelo, la Curve 8520, con una orientación muy clara a este mercado: un terminal ligero, con un precio mucho más barato, y un refuerzo del uso multimedia, con los botones de Play/Pausa y de paso de canción adelante o atrás cómodamente situados en la parte superior del dispositivo.
- La disminución de coste obtenida por RIM al utilizar materiales más baratos y eliminar algunas funciones permite que las operadoras la ofrezcan gratuitamente incluida en packs con sus tarifas de inicio. Todas las principales operadoras españolas lo han hecho (Movistar, Vodafone, Orange), y aunque RIM no facilita datos desglosados por país o modelo, tenemos ejemplos puntuales como Orange en el Reino Unido que afirma que este terminal ha sido el más vendido a través de las altas en régimen de prepago, las más habituales en este segmento de público.
- Las operadoras, lógicamente, prefieren distribuir en este segmento terminales susceptibles de incrementar el ARPU a través del uso de funciones más sofisticadas y del uso de datos: el interés de muchos jóvenes por tener tarifa de datos asociada a su dispositivo ha crecido de manera importante.
- Fuerte orientación a redes sociales, con preinstalación e integración en el sistema de avisos de las más habituales y lanzamiento del cliente Tuenti de BlackBerry, sin duda la red social más popular en este segmento de usuarios, primero con un período de exclusividad a través de Vodafone, pero poco tiempo después para el resto de operadoras.
- Nueva versión del BlackBerry Messenger, un sistema de mensajería instantánea de enorme popularidad en otros países, pero que en España no se había difundido especialmente. El BlackBerry Messenger funciona a través de la capa básica de conexión GSM de las operadoras, por lo que no precisa la contratación de una tarifa de datos. Su uso es completamente gratuito, puede utilizarse en sus prestaciones básicas aunque no se tenga saldo en el teléfono, permite mensajes ilimitados y posee una amplia gama de emoticonos, además de funciones sociales adicionales como compartir archivos con múltiples contactos al mismo tiempo, creación de grupos, compartición del título de la canción que se escucha. BlackBerry Messenger cuenta con más de veinticinco millones de usuarios en todo el mundo, su uso ha crecido más de un 500% durante el último año, y como detalle curioso, en los momentos siguientes al gol de Iniesta en la pasada final del Mundial, el tráfico de BlackBerry Messenger se incrementó un 280%. El uso de BlackBerry Messenger puede ser emulado desde otros dispositivos mediante aplicaciones como PingChat, pero su uso pasa a ser el de una aplicación normal. En muchos sentidos, BlackBerry Messenger está matando al durante mucho tiempo arrolladoramente popular SMS, pero lo hace a cambio de un incremento a medio plazo en la facturación por datos y servicios asociados, una dinámica para la que difícilmente existe vuelta atrás.
- Interfaz basada en teclado físico, que permite teclear eficientemente con una sola mano o incluso sin mirar.
Tres actores importantes, RIM, operadoras y redes sociales, actuando de manera coordinada, con objetivos claros (RIM vende más terminales, Tuenti incrementa un 136% su uso desde móviles y las operadoras obtienen clientes en un segmento interesante con un ARPU mayor) y con el añadido de un enfoque, un terminal y algunas funciones bien diseñadas, han provocado que en un tiempo extraordinariamente breve, una generación de usuarios haya pasado de tener un teléfono de gama básica en la mano a tener un smartphone. La deriva hacia la asociación del mismo a un plan de datos es puramente natural y progresiva, y plantea todo tipo de fenómenos y posibilidades interesantes de cara al futuro.
(Enlace a la entrada original - Licencia)11 septiembre 2010
?Telefonica abre la caja de los truenos?, en Cinco Días
Marimar Jiménez, de Cinco Días, mantuvo conmigo una conversación telefónica y me envió posteriormente algunas cuestiones por correo electrónico para el artículo que publicó ayer, titulado “Telefonica abre la caja de los truenos” (ver en pdf). Como es habitual, inserto a continuación el intercambio completo de preguntas y respuestas:
(Enlace a la entrada original - Licencia)P. ¿Cómo valoras el anuncio de Telefónica en Santander sobre el tema de las tarifas planas?
R. El anuncio es, fundamentalmente, una desvergüenza. Me parece inaceptable decir que tu negocio, que mantiene unos saneadísimos resultados financieros desde hace mucho años, está al borde de la “quiebra del sistema” cuando tu volumen de inversión en infraestructura ha estado sistemáticamente muy por debajo del requerido para un país como España. No es de recibo dejar de atender las obligaciones intrínsecas de tu negocio y después venir a decir que tienes que subir tarifas o limitar calidad de servicio en un país que, con respecto al resto de su entorno comparable, se mantiene prácticamente en la edad de piedra. Que España tenga según todas las métricas las conexiones más caras y más lentas de su entorno es culpa de quien es. Los sistemas no se colapsan por naturaleza porque lo evita la necesaria inversión en infraestructuras, no hay más que darse un paseo por mercados como los de los países nórdicos, Japón o Corea del Sur para ver que no es así: pretender que un negocio tan floreciente como el de las telecomunicaciones está al borde de la quiebra es pretender hacer comulgar a la opinión pública, al gobierno y al regulador con auténticas ruedas de molino. Lo que no se puede hacer es mantener las infraestructuras de los años setenta, explotar el mercado con precios y condiciones claramente abusivas, y ahora pretender preparar al mercado para condiciones más duras aún. Si durante años no has tenido a bien atender tu negocio, déjalo y que venga otro que sí se comprometa a hacerlo.
P. ¿Ves oportuna la nueva política comercial en el momento actual? ¿Cuáles pueden ser las ventajas y los inconvenientes?
R. Si Telefonica quiere limitar las tarifas planas, es un problema de Telefonica. No corresponde a los usuarios poner los precios de los productos de ninguna compañía. Lo que a los usuarios nos toca en ese caso es solicitar a gobierno y regulador garantías suficientes de que el mercado funciona, y que por tanto, si Telefonica deja de ofrecer tarifas planas, otros operadores aprovechen el hueco de mercado que Telefonica deja y las mantengan o mejoren. Si se demuestra que en nuestro país el mercado realmente no existe como tal, entonces corresponderá al gobierno asegurar que exista, porque sin un mercado de telecomunicaciones eficiente resulta imposible asentar un modelo de crecimiento económico y de futuro sostenible. Lo que ha hecho Telefonica y la falta de control sobre ella ha sido hipotecar el futuro de todos, descuidar las infraestructuras, y amenazar la competitividad de España como país. Al privatizar la compañía, se le entregaron kilómetros y kilómetros de infraestructuras, y no se le hizo asumir compromisos serios sobre las inversiones necesarias para mantenerlas en situación competitiva: eso fue un error que pagaremos mucho tiempo. Telefonica es una empresa muy rentable porque, llevada por un criterio exclusivamente financiero, descuida los factores básicos de su negocio, como quien aspira a ordeñar una vaca permanentemente y que siga dando leche sin proporcionarle alimento alguno.
P. Telefónica lo ha planteado ligándolo a otra cuestión: la saturación de la red. ¿Crees ciertamente que la red de Telefónica y de otras operadoras están saturadas? ¿Y cuál crees que sería la solución?
R. Telefonica pretende crear una imagen de carestía inexistente: que asumamos que “la red no da más de sí” porque algunos usuarios “la utilizan demasiado”, o porque misteriosamente nuestro uso aquí en España “satura mucho más” que usos mucho más exigentes en Tokio, Seúl o Helsinki. Es completamente absurdo, y debe recibir la respuesta adecuada: invierte en mejorar la capacidad de tus infraestructuras, y verás como no se saturan. Si la estructura de costes de Telefonica no admite la inversión necesaria en infraestructuras, entonces es que Telefonica no es competitiva, y debe dejar su lugar a operadores que sí lo sean: ¿cómo se explica que con una infraestructura como la que tiene haya estado cobrando a los españoles precios a todas luces abusivos a cambio de servicios de baja calidad? Se supone que el regulador debería tomar medidas en este ámbito tomando como base países comparables al nuestro, ¿no? Ahora, Telefonica pretende o bien subir las tarifas de manera global, o limitar el volumen de descarga de las tarifas planas, o incluso eliminar la neutralidad de la red: se habla hasta de establecer “calidad tempo real”, “calidad oro” para empresas, y “calidad best effort” para particulares, cada una con sus esquemas de precios, algo que literalmente acabaría con la naturaleza de Internet como lo conocemos. Que cada uno compre a las operadoras el ancho de banda que quiera y necesite, pero que en ningún caso se metan a arbitrar con los orígenes, destinos, protocolos o contenidos que circulan por la red. Eso no les pertenece, no tienen ese derecho ni lo deben tener.
P. ¿Crees que en el transfondo de todo está el que las operadoras quieren 'reinventar' el negocio futuro ligado a Internet? ¿El querer acabar con la neutralidad de Internet?
R. En el trasfondo está el querer adecuar Internet a lo que las operadoras creen, en su horizonte de empresas cotizadas y resultados trimestre a trimestre, qué sería mejor para ellas. El problema es que lo mejor para las operadoras, en este caso, resulta ser lo peor para la sociedad en su conjunto, y es completamente inaceptable: eliminar la neutralidad de la red es lo mismo que matar Internet y las características que hicieron de Internet lo que es a día de hoy, y, sobre todo, el futuro imparable que le espera. La neutralidad de la red es innegociable, debe ser protegida por ley, es una característica de la red que hay que asumir como tal, y quien no lo haga se convertirá en un enemigo de Internet y de los intereses de la ciudadanía.
10 septiembre 2010
Telecomunicaciones y futuro, mi columna en Expansión
Mi columna de esta semana en Expansión se titula “Telecomunicaciones y futuro“, y utiliza el reciente caso australiano para trazar una analogía con nuestro país: en Australia, tras unas elecciones con un resultado enormemente ajustado que dieron como resultado un parlamento muy igualado, los pactos con independientes y verdes que han terminado dando la mayoría a los laboristas se decidieron en función de los planes de futuro para el desarrollo de la National Broadband Network (NBN), una red pública de banda ancha a nivel nacional que promete llevar conectividad de 100Mbps. mediante fibra a un 93% de los hogares del país y de 12Mbps. inalámbricos mediante satélite al resto, y en la que se han invertido ya más de treinta mil millones de euros. Mientras los laboristas apoyaban el mantenimiento de dicho plan de infraestructuras, los liberales, que ya fueron castigados electoralmente por sus intenciones de establecer una censura en la red a nivel nacional, pretendían su suspensión y su sustitución por un simple plan de ayudas para ayudar a pagar el ADSL a familias desfavorecidas (más detalle sobre el tema, en este artículo de Ars Technica).
En su momento, a finales de los ‘90, Australia optó por privatizar su infraestructura de telecomunicaciones, y la entregó a Telstra, el resultado de la privatización del anterior monopolio estatal. Ahora, opta por desandar el camino: retomará las infraestructuras de Tesltra, procederá a la sustitución del cableado de cobre por fibra óptica hasta el domicilio (FTTH), y creará un operador publico neutro que proporcionará la infraestructura a los ISPs en régimen de competencia, generando así una situación de mercado más eficiente y que garantice unas infraestructuras modernas para el país.
Las infraestructuras de telecomunicaciones se han vuelto demasiado importantes para el futuro del país como para dejar su gestión y las decisiones de inversión en modernización de las mismas a una empresa privada. En el caso de España, ocurre exactamente lo mismo: la cesión a Telefonica de la infraestructura del antiguo monopolio estatal ha llevado a una situación actual en la que nuestro país tiene unas infraestructuras en las que sigue predominando el cobre, con escasos incentivos al tendido de fibra y a la inversión en modernización, y con un mercado poco competitivo, lo que provoca que tengamos la conectividad más lenta y más cara de los países de nuestro entorno comparable.
La lección parece clara: la opción que parece más puramente liberal genera un mercado ineficiente y una situación subóptima para los usuarios y para el país en su conjunto. Sin embargo, la decisión que parece más intervencionista puede generar un mercado mucho más ágil y unas condiciones competitivas más eficientes. Si el operador que en su momento designaste para hacerse cargo de las infraestructuras decide aplicar sus beneficios a otros capítulos y descuidar la inversión en las mismas, quien sufre no es ese operador, sino el futuro de todo el país y las posibilidades de su modelo económico.
(Enlace a la entrada original - Licencia)09 septiembre 2010
Probando Google Instant Search: mucho más que velocidad
Lo más curioso de probar Google Instant Search es darte cuenta de la evolución de las percepciones a medida que lo haces. De entrada, parece simplemente una demostración de barroquismo tecnológico, un “fíjate lo que podemos hacer”: los mismos resultados, pero apareciendo mucho más rápido, una especie de derroche de medios tecnológicos en pro del preciosismo.
Lo interesante ocurre cuando lo empiezas a probar un poco más en serio, y te das cuenta de que no estamos hablando simplemente de ahorrar tiempo – que es el enfoque que Google le ha dado en su presentación – sino de modificar los hábitos de los usuarios y su manera de enfrentarse al proceso de búsqueda. Lo interesante es ver como, más allá de deleitarte con los aparentes poderes adivinatorios de Google, empiezas progresivamente a cualificar mejor las búsquedas con términos adicionales, cómo puedes modificar tu uso del teclado para automatizar esa tarea, cómo eres capaz de extraer de manera inmediata resultados que antes aparecían enterrados en la página tres, a la que mucha gente nunca llega. Lo interesante no es la función en sí, que de hecho fue desvelada a finales del pasado agosto, sino las implicaciones que va a tener en la manera en la que utilizamos el motor de búsqueda. Mi impresión tras haber estado haciendo un buen montón de pruebas es que su uso resulta casi adictivo, que optimiza enormemente el proceso de búsqueda y que en un tiempo mínimo paso a que no me guste en absoluto la experiencia de abrir un nuevo navegador y probar a utilizar Google en modo tradicional, como antes. Y aquí ya hablamos de cosas diferentes, de cómo establecer una barrera de entrada para competidores, o de cómo calcular las implicaciones ya no para Google, sino para todo el ecosistema que la rodea.
Y la importancia del ecosistema es muy alta. La búsqueda instantánea, por ejemplo, va a modificar sin duda la forma en la que hacemos publicidad en el buscador: que los adwords cambien de manera dinámica a medida que tecleas es algo que puede tener más trascendencia de la que parece en la forma de computar métricas y de obtener resultados. Va a alterar sin duda, o al menos a sacar de su “zona de confort”, a todos aquellos que se dedican al SEO, porque ahora tendremos que indexar ya no para palabras completas, sino incluso para fracciones de palabras a medida que las tecleamos: aunque siga siendo importante ser el primer resultado para la búsqueda tecleada en su integridad, ser el primero que aparece también pasa a serlo.
De cara a cómo utilizamos el buscador, la idea es potenciar aquellas tareas que realizamos en fracciones de segundo – tareas mentales o visuales – frente a aquellas en las que dependemos del movimiento físico de los dedos al teclear: la sensación es de mayor rapidez, pero no solo de mayor rapidez al obtener los resultados, sino – y para mí mucho más importante – en la manera en la que los refinamos. Eliminar la barrera del intro entre introducción de términos es mucho más que ahorrar tiempo: hace que nuestro cerebro funcione en un modo diferente, que visualice un proceso continuo donde antes lo entendía por etapas. Y eso no afecta únicamente al ahorro de tiempo, afecta a nuestra eficiencia al buscar.
Además, Google Instant Search da, a mi entender, un paso que la compañía anteriormente solo había dado de manera tímida: introduce en los resultados el historial web de cada usuario – para usarlo, tienes que estar identificado con tu cuenta Google – y lleva a que los resultados que obtengo yo no sean necesariamente idénticos a los que encuentra otro usuario. Una prestación que evoca todo tipo de temores acerca de la privacidad, pero que en realidad no va más allá de pedir a Google que utilice la información que ya tenía de nosotros para refinar los resultados de nuestras búsquedas. Algo que, obviamente, también va a tener sus consecuencias de cara a SEO o publicidad.
Solo hay una manera de ver las implicaciones completas del tema: probándolo más allá de un uso meramente casual. El lanzamiento de Google Instant Search no es como otras cosas que hace Google: se lanza de manera ambiciosa, para muchísimos usuarios, con idea de sustituir a la manera anterior de hacer búsquedas (aunque se puede eliminar a voluntad) y afectando al principal producto de la compañía, la búsqueda. No podemos ver en Instant Search una prueba, un ensayo o una iteración: es una apuesta a escala completa, que alcanzará su verdadera magnitud cuando se extienda a plataformas móviles, y que tendremos delante de nuestros ojos durante mucho tiempo. Una auténtica modificación global de la interfaz de usuario. Y eso no es algo que se vea cambiar todos los días.
(Enlace a la entrada original - Licencia)08 septiembre 2010
Otro fantasma del pasado: el callejero
Si hace unos días hablábamos de la guía telefónica como reflejo del pasado, hoy me encontré otro fantasma: apareció mientras hacía un poco de limpieza en el interior de mi coche, en un recoveco entre la puerta y el asiento, hasta tuve que tirar un poco de él para que se viese mínimamente en la foto: un callejero de Madrid del año 1992 que puede que tenga ya hasta cierto valor arqueológico :-)
La escena tuvo su gracia, porque me recordó que cuando tuve coche por primera vez en esta ciudad allá por el año 1992, ese callejero ocupaba un espacio privilegiado en el mismo, y lo consultaba con profusión: ahora no es que conozca mucho más la ciudad, si me sacas de mis rutas habituales me sigo perdiendo con desesperante facilidad, pero el callejero, tras varios cambios de coche, acabó ahí metido, en ese rincón, asesinado por la tecnología… ni recuerdo la última vez que lo utilicé para algo. Con los taxistas, la misma experiencia: cada vez son más los que llevan GPS y menos a los que les veo consultar un callejero de papel.
En su momento, editar el callejero de Madrid debió ser un negocio verdaderamente interesante. El editor con mayor cuota de mercado, Almax Editorial, era una empresa que disfrutaba de un lucrativo nicho de mercado con la edición de numerosos callejeros de grandes ciudades, guías, atlas y mapas de carreteras, y que aparentemente ha desaparecido (si alguien tiene más información, correcciones, por favor), aunque parece ser que llegó a intentar la transición de su negocio a la red con la creación de una web con contenido cartográfico de la que es posible encontrar alguna reseña. El dominio, almax-editores.com, sigue registrado y con un contacto de ONO-Cableuropa establecido en la última dirección conocida de la compañía, pero se encuentra inactivo. En el teléfono de la compañía, un mensaje grabado indica que ese número no corresponde a ningún abonado. Mi modesta investigación no da para mucho más, pero decididamente, la cosa no tiene buen color.
La sustitución del callejero por el GPS generó, como toda transición tecnológica, sus víctimas. El GPS hizo su recorrido desde aparato caro y especializado hasta electrónica de consumo habitual (fue la estrella de los regalos navideños de hace algunos años), hasta venir de serie en muchos automóviles y disfrazar un precio elevadísimo dentro de la factura total y, finalmente, incorporarse ya en terminales de telefonía móvil y en un número creciente de aparatos. Quienes vendían el precedente analógico de esa tecnología digital, simplemente abandonaron esas líneas de producto o, si su nivel de especialización no lo permitía, desaparecieron… cuando su negocio pasó a acumular tanto polvo como ese triste callejero que me encontré ayer.
(Enlace a la entrada original - Licencia)07 septiembre 2010
Cita en El Universal de Venezuela
Víctor Suárez, de El Universal (Venezuela), cita algunas frases de mi artículo publicado en Expansión, “Telecomunicaciones y mentiras“, en el suyo titulado “Inside telecom“.
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