02 agosto 2012

Sobre Facebook y su número de usuarios

Es uno de esos temas que surge de manera recurrente cuando mencionas las cifras de crecimiento de Facebook: el escéptico que dice eso de “bah, seguro que más de la mitad son cuentas falsas y duplicadas”. Pues bien, una de las cosas que tiene el que Facebook sea ahora una empresa cotizada es la obligación de reportar periódicamente cifras auditadas de todas sus variables fundamentales.

Así, en su primer – y hasta el momento, último – informe de resultados, hemos podido ver la magnitud de esas cifras, y hacer frente al comentario escéptico de turno con los datos en la mano. La primera impresión es la que todos los que llevamos años siguiendo a la compañía ya teníamos: una notable transparencia. En un entorno en el que las cifras siempre tienen posibilidades de cierta manipulación, Facebook reporta claramente los llamados MAU (Monthly Active Users, usuarios activos mensuales o personas que han accedido a su Facebook durante el último mes), que constituyen la conocida cifra de novecientos cincuenta y cinco millones (con un 81% de ellos situados fuera de los Estados Unidos o Canadá), y los diferencia de los usuarios que se conectan a diario o DAU (Daily Active Users), un número que alcanza los quinientos cincuenta y dos millones. Una de las variables más críticas para la compañía, el número de usuarios a través de aplicaciones móviles, muestra un valor igualmente impresionante: quinientos cuarenta y tres millones de personas utilizaron la red social a través de un dispositivo móvil, de las que ciento dos millones lo hicieron exclusivamente desde dichos dispositivos.

Pero vamos con las cifras de los escépticos: “seguro que la mitad de las cuentas son falsas”… bueno, no exactamente. En efecto, como no podía ser de otra manera, hay una cierta cantidad de cuentas falsas, pero ¿cuántas exactamente? Las cifras de la compañía estiman que un 8.7%, de las cuales un 4.8% corresponden a cuentas duplicadas, un 2.4% son cuentas mal clasificadas (empresas, organizaciones, mascotas u otras entidades no correspondientes a personas usando un perfil personal), y un 1.5% de cuentas de las denominadas “indeseables” (destinadas a propósitos como el spam). Sobre la inmensa base de usuarios de Facebook, los números no dejan de ser impresionantes: algo más de ochenta y tres millones de cuentas falsas. Pero indudablemente, muy lejos de las suposiciones de los escépticos, perfectamente dentro de lo razonable para un servicio como una red social, y en ningún caso un problema terrible o algún tipo de burbuja cuidadosamente encubierta, como afirmaban fervientemente algunos aficionados a la conspiranoia.

De Facebook se pueden decir muchas cosas, y la fundamental, desde mi punto de vista, es que no tiene fácil convencer a sus anunciantes de cuál es su propuesta de valor real de una manera que sea suficientemente convincente (no que no exista, sino que es difícil convencer de ello a quienes han vivido toda su experiencia profesional en un entorno rabiosamente unidireccional). Pero no que engañen a nadie o que no sean el fenómeno de adopción masiva a nivel mundial que obviamente sí son. Con usuarios falsos, con cuentas duplicadas, con spammers, con cuentas falsas de agencias que venden Likes, y con todo lo que dé de sí la naturaleza humana; pero cifras impresionantes al fin y al cabo. Cifras que hasta el momento, ningún otro competidor ha sido capaz de conseguir. Lo mejor contra el escepticismo son… los datos en la mano.



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Si después de hacer tu comentario este no aparece, no se trata del espíritu de Dans que anda censurando también aquí, es que se ha quedado en la cola de aceptación. Sacaré tu mensaje de ahí tan pronto como pueda, si bien el supersistema este tampoco me avisa de estas cosas, por lo que tengo que estar entrando cada cierto tiempo a ver si hay alguno esperando. Un inventazo, vaya.